La Boda real
Hace unos años atrás, en el año 2007, en el Congreso ibérico de astrología que se realizó en Alicante (organizado por mi querido amigo Tito Maciá) presenté con mucho éxito un trabajo astrológico sobre electivas para matrimonio, que fuera también publicado por la revista argentina Médium Coeli, donde analizaba de acuerdo criterios astrológicos Tradicionales varias bodas, entre ellas, la del Príncipe Carlos y la malograda princesa Diana. Matrimonio ciertamente muy infeliz.
Dado que ahora tenemos la oportunidad de asistir a otro acontecimiento mundial de la misma índole como es una boda real de su hijo el príncipe William con Catherine Middleton, también tenemos la oportunidad de analizar previamente los destinos de esa boda.
¿Promete el cielo felicidad a los futuros cónyuges?
Las reglas nos dicen que en primer lugar debemos revisar los temas natales, y como segundo punto, analizar el momento del matrimonio.
Tenemos los datos certeros de nacimiento del príncipe William, como sucede en general con la realeza, pero en cambio no sucede lo mismo con Catherine de quien desconocemos su hora de nacimiento. Vamos a trabajar con lo que tenemos tratando de arribar, de todos modos, a alguna conclusión.

La carta del príncipe William, tiene mucho parecido con su madre, no sólo comparten el mismo Ascendente (Sagitario), sino que ambos tienen el Sol en Cáncer y ambos la Venus sobre Algol, la estrella más maléfica y con más mala reputación del firmamento. Caput Algol, es una estrella binaria eclipsada cuyo nombre proviene del árabe "Al Ghoul", que significa el demonio, el mal espíritu, el diablo, más exactamente el que lleva la cabeza del demonio, "decapitación" (real o figurada), y cuya influencia es muy desfavorable en la mayoría de los casos.
Venus es la significadora natural de amor, de placer y de felicidad.
El príncipe William ha nacido durante un eclipse que está situado en su carta en la casa VII, la Casa de la pareja y la de las asociaciones.
De acuerdo a la Tradición, los eclipses no dan felicidad, muy por el contrario, eclipsan y oscurecen aquello que significan. Además, ambos planetas femeninos, tanto la Luna como Venus si bien se encuentran fuertes por signo, lo cual nos llevaría a pensar que las mujeres en la vida de William son muy importantes y figuras fuertes, se encuentran en estado de gran debilidad. Tanto la Luna quemada por los rayos del Sol como Venus, en conjunción a la estrella más maléfica del cielo, auguran al príncipe William grandes sufrimientos por causa de mujeres.
De hecho, a los pocos años de vida perdió a su madre con quien seguramente y debido a los muchos puntos de contacto favorables entre sus temas natales tendría una relación muy armoniosa y amorosa.
Júpiter conjunto al Medio-cielo de William la Casa de la carta que representa la reputación y la posición social, muestra signos de debilidad, está peregrino y retrógrado, dispuesto por Marte exilado (también débil y funcionando mal) que es a su vez es regente de esa misma área de la carta, y, aunque Júpiter está en un ángulo y ciertamente apoyado por buenos trinos (aspectos benéficos) del Sol y de la Luna, estos planetas muy débiles al estar eclipsados, no pueden significar mucho apoyo, y el Sol que representa el brillo y el poder por analogía natural, no puede otorgar mucho de sí en esa condiciones. El otro regente del Medio-cielo, cuya cúspide está en Escorpio, es Plutón si tomamos en cuenta la regencia moderna, el planeta de las pérdidas inevitables, que está en una conjunción abierta y fuera de signo con Júpiter en el Medio cielo, esos aspectos parecerían indicar que William encontrará dificultades -y muy serias- para ascender al trono.
El planeta al que tradicionalmente se lo asocia con las luchas y los conflictos es Marte, que en la carta del príncipe se encuentra en el signo de su exilio, Libra, el signo de las relaciones y está en conjunción a Saturno exaltado, fuerte, eso seguramente inhibirá a un Marte débil marcando sufrimiento en los vínculos por encontrase ambos en el signo de Libra.
Por otra parte, Marte envía un mal aspecto, una cuadratura, al Sol y la Luna de William. Ese aspecto es peligroso y puede implicar momentos altamente emocionales y beligerantes. No indica una salud fuerte y puede propender a los accidentes (el de la madre está indicado con esos duros aspectos ya que la Luna tiene analogía natural con ella) y a ser víctima (o victimario) de emociones y sucesos violentos. Siendo Venus el planeta del amor y la VII la casa de la pareja no podemos pensar justamente en que William vaya a vivir una felicidad matrimonial duradera.
Observando su carta con ambos luminares debilitados, el Sol eclipsado en su ocaso (la Casa VII), que es regente de la Casa VIII- la de las circunstancias que rodean a la muerte- en conjunción a la Luna quemada por los rayos del Sol y en cuadratura a Marte, no parece prometer una vida muy larga. De acuerdo a las técnicas medievales para conocer el largo de la vida probablemente el Príncipe también muera de muerte violenta a una edad mediana.

Para los que manejan un lenguaje astrológico avanzado, sin alargar mucho las explicaciones, en este caso el dador de vida (hylegh) sería el Sol y el dador de años (alcochoden) la Luna su dispositora, que además lo aspecta. Júpiter, regente del Ascendente el Sol y la Luna están en término de la infortuna menor, Marte, que envía una cuadratura a los luminares, al dador de vida llamado hilegh y al dador de años llamado alcochoden, lo que nos da derecho a pensar que jugará el rol de planeta matador (anareta).
Marte está presente en la casa IX, la del extranjero donde el príncipe William tiene un marcado énfasis. La IX es la Casa de todo lo que está más allá de las fronteras físicas o mentales. Con Júpiter y la Luna angulares, es muy probable que William sea aficionado a los viajes y a los países lejanos. Además de ser la casa de la pareja y las asociaciones la VII es la casa del exilio, estando el Sol y la Luna eclipsados presentes en esa casa en mal aspecto con un maléfico exilado, nos indica la probabilidad de que tenga que vivir lejos de su hogar por razones ajenas a su voluntad, o que, como su madre, termine sus días en el extranjero.
Curioso es que, a pesar de no tener la hora de nacimiento de Catherine Middleton, hemos de observar que también ella nació durante un eclipse pero en este caso es de Luna. En el caso de una carta femenina es necesario observar al Sol, planeta que tiene analogía con lo masculino en la carta de una mujer y, aunque no tenemos la hora de ese nacimiento para colocar correctamente el Ascendente, podemos observar que, por haber nacido el día de un eclipse, está conjunto a la Cola de Dragón, el también llamado nodo Sur. Mala cosa para ese Sol, porque funciona exactamente igual que al estar conectado con planetas maléficos, indicando una escisión con ese símbolo en la carta de Catherine: “cuando un símbolo está dañado en el cielo, sus significados también lo están”. El Sol simboliza al hombre en una carta femenina y a nobleza y al poder en general. El símbolo de la realeza está dañado en el cielo de Catherine, aunque está en el Signo de Capricornio, signo dotado de una gran ambición y gusto por el poder.

Marte es otro planeta a tener en cuenta en la carta de una mujer, y en el caso de Catherine vemos que está exilado y conjunto a Saturno, lo que tampoco sería una indicación favorable para ella en relación a sus hombres.
Venus, el planeta del amor de Catherine está débil pues está peregrina en Acuario y retrógrada aunque se fortalece por la recepción mutua y el trino con Saturno (exaltado en Libra) lo que podría indicar cierta cuota de estabilidad, como está retrógrada podemos inferir que luego de darle le quitará las bondades que este planeta confiere, además de estar en cuadratura a Júpiter, el otro benéfico de la carta.

Habiendo nacido en el mismo año 1982 ambos cónyuges tienen Saturno en el mismo Signo y Marte también muy cerca uno del otro, porque evidentemente, ese año Marte hizo un “rulo” (se puso retrógrado durante unos meses) y permaneció en Libra por algún tiempo, lo mismo sucedía con Júpiter. Como ambos tienen los luminares en Signos cardinales, Saturno y Marte los aspectan, esos aspectos tensos tampoco irán a favor de la felicidad conyugal ya que dañan a la Luna de ambos significadora natural de emociones y del hogar.
La Luna de Catherine se encuentra en Cáncer, como la de William, eso implica un punto a favor de la pareja, los antiguos decían que si “la Luna de los dos contrayentes está en el mismo signo indica que serán amigos y lograrán reconciliarse después de riñas y disputas”
Venus de Catherine, su planeta femenino, está en trino al Marte de William, su planeta masculino, eso es excelente y un gran punto a favor de la pareja indicando un buen entendimiento a nivel sexual. El "doble juego" del Sol de Catherine en Capricornio y la Luna de William en Cáncer más la Luna de Catherine en Cáncer sobre el Sol del príncipe también aportan otro punto muy positivo a la relación.
Con respecto a los hijos, un aforismo del astrólogo Vettuis Valens, contemporáneo de Ptolomeo nos dice: “Para los hijos hay que examinar a Mercurio que los rige. Cuando Saturno y Marte lo afligen es causa de falta de hijos, pero cuando esté bien posicionado con Júpiter es índice de fertilidad.”Con la Luna significadora natural de gestación, aunque está en un signo muy fértil, como Cáncer, eclipsada y mal espectada por Saturno y por Marte y estando Júpiter y Mercurio con malos aspectos, aún desconociendo el regente da la casa V, de Catherine, área del tema que nos que nos señala los hijos en una carta, podemos deducir que no será muy prolífica.
El gran astrólogo Morin de Villefranche hablando de los matrimonios nos dice lo siguiente: “para contraer felizmente matrimonio, hay que buscar estas dos cosas: Primero: que en la carta natal esté indicado un matrimonio feliz. Segundo, que en el momento del contrato están activos adecuadas direcciones, revoluciones y tránsitos de los significadores. Pues si falta una de estas dos cosas, la acción no será provechosa, por más que parezca oportuna y afortunada.”No tenemos la hora de Catherine para averiguar sus direcciones y tampoco podemos investigar a fondo su tema natal.
En cuanto a las direcciones en la carta de William observamos que en este tiempo vencen direcciones importantes: Venus progresada por secundarias está junto al Sol natal en la Casa VII, eso es índice claro de que el príncipe se siente enamorado y también nos muestra la culminación de ese amor , la boda. La Luna en progresiones secundarias está muy cerca de la conjunción con el Sol secundario indicando que un nuevo ciclo está por comenzar para William.
Como también lo indica Saturno de ambos retornando a su lugar natal, cuando completando la primera vuelta, la del primer ciclo de experiencias señala que están listos para tomar determinadas responsabilidades.
En direcciones primarias la Luna de William presente en su casa VII radical, está a punto de tocar a Mercurio natal, regente de esa misma casa y presente en la casa V, la de los afectos, lo que estaría también indicando la realización del matrimonio.
La carta de la boda
“Cualquier acción que emprendamos reúne dos tipos de condiciones: mi potencial y la realidad de la situación: sólo podré conseguir algo en la medida que ambos sean compatibles.” John Frawley, astrólogo contemporáneo.
Toda carta de inicios o de comienzos pertenece a la rama de astrología catárquica (del griego katarqués: comienzo), y se basa en el principio que una carta contiene en sí misma su inicio, su desarrollo y su fin. “Todo lo que sucede en un momento dado, conserva la energía, la impronta particular de ese momento” dijo Carl G. Jung.
Para este menester trabajaremos sola y únicamente con los siete planetas del septenario ya que se trata de aplicar antiguas técnicas.
La Luna es un factor primordial a considerar en este tipo de cartas, por lo que la observaremos en primer lugar.
La Luna está en el Signo de Piscis y vacía de curso.
Los astrólogos antiguos hacían ciertas observaciones de acuerdo al signo en que estuviera la Luna y el Ascendente en el momento de la boda.
Con respecto al signo de Piscis: “es bueno para el matrimonio, hace que la mujer sea amante y justa, aunque la inclina a que sea charlatana” según Ramesey. Ben Ragel agrega que por ser de varias palabras y parlanchina su marido la odiará. Para Doroteo es malo para la mujer porque será echada a perder y ofenderá al marido permanentemente, pero será buena para todo lo demás.
Sin embargo, al encontrar a la Luna vacía de curso (sin haber hecho ningún aspecto durante un día ni una noche según consta en el libro “Astrología Hermética” de Eduardo Gramaglia Editorial Kier 2007, página 188), indica serias dificultades en las acciones que se inician en esas condiciones puesto que provocarán pérdidas y esfuerzos prolongados para lograr objetivos que posiblemente nunca lleguen a buen término. Es bueno también para la unión conyugal que la Luna esté creciendo en luz y potencia, aquí a la inversa está menguando en su luz y potencia, en término de una infortuna, Marte, recordemos que es el planeta “matador” en la carta del príncipe William.
“El buen o mal estado de la Luna significa lo bueno o lo malo que sucederá entre los contrayentes…. La Luna herida es infortunio para ambos a partir de este matrimonio” nos cuenta el astrólogo griego Doroteo de Sidón.
En segundo lugar observaremos los significadores del asunto a estudiar, en este caso: Venus, que es la significadora natural de amor y la casa VII es la de la pareja.
Venus se encuentra en el signo de su exilio -opuesto a su domicilio- recibiendo una oposición del maléfico Saturno que si bien está exaltado, está retrógrado. El astrólogo medieval Ben Ragel nos cuenta: Venus tiene gran potencia para la unión conyugal y el matrimonio no puede ser bueno si Venus se encuentra en conjunción con los infortunios o aspectándola o si está en caída, cadente de ángulo o combusta. En este caso presenta casi todas esas debilidades a excepción de la combustión con el Sol con quien está en recepción mutua, mas sin embargo sin recibir aspectos del mismo, lo que por supuesto no será suficiente para suavizar su mal estado. Según el astrólogo griego Vetius Valens :” Si el significador Venus está en contacto por aspecto o posición con Saturno, el matrimonio pasará por toda clase de obstáculos”
El regente de la casa VII, también significadora del asunto a estudiar, es Saturno, que si bien está en el signo de su exaltación está retrógrado, cadente (posición considerada débil) y opuesto a Venus: “Venus herida con Marte o con Saturno o en aspecto a ellos, significa infortunio para la mujer y lo más probable es que se separen o que se alejen”, según Doroteo.
Doroteo dice que es el hombre el que está representado en los aspectos separativos de la Luna y los aplicativos corresponderían a la mujer.
El último aspecto que ha hecho la Luna es un sextil al Sol, situado en el Medio-cielo un planeta muy acorde para representar a un príncipe y el próximo aspecto que hará será la conjunción con Venus exilado que representa muy bien a Catherine por tratarse de un planeta femenino. ElSol no recibe aspectos, está feral, lo que indica cierta dosis de desconexión con respecto a los planetas de la carta, pero está dispuesto por Venus, planeta que representa a Catherine y en recepción muta con ella, lo que implica que de alguna manera está dominado por ella.
Si la Luna o Venus están en un signo Tropical, entonces el matrimonio no será bueno pues la mujer secretamente frecuentará las camas de otros hombres, según Ben Ragel. Venus es quien en este caso se encuentra en un signo Tropical, Aries.
Doroteo nos dice también: “Mercurio significa el hijo que tendrán. Si estuviera afortunado significa que el hijo vendrá pronto.” En este caso observamos que Mercurio recibe también la oposición de Saturno el planeta que retrasa y que limita los asuntos.
Pasemos ahora a observar el Ascendente de la carta del momento del matrimonio que se encuentra en Leo, signo muy acorde para ascender en momentos de una boda real. De acuerdo a los antiguos maestros Leo es un signo bueno para el Ascendente en la carta de matrimonio, aunque es causa que una parte engañe a la otra en lo relativo a dinero o posesiones. (Ramesey). Lo mismo piensa Doroteo y agrega que entre ambos se malgastarán el dinero mutuamente. Ben Ragel dice que es bueno para el matrimonio a menos que uno engañe al otro económicamente.
Habrá algún interés económico en esta boda?... si lo hay evidentemente no será de parte del príncipe William.
Es llamativo encontrar en la carta de evento una gran carga de planetas en el signo de Aries totalmente malo para el matrimonio de acuerdo a Robson, Ben Ragel y Ramesey y de acuerdo a Doroteo significa que el matrimonio no terminará bien. Marte es el planeta dispositor final de la carta de la boda está muy fuerte en un ángulo, el Medio- cielo y domiciliado, conjunto a Júpiter la lupa del zodíaco, exagerando aún más su influencia. Si Júpiter, está con Marte los nativos estarán involucrados en situaciones en las relaciones apasionadas, a menudo irregulares y peligrosas”, nos dice Valens.
Esos planetas en Aries están en mal aspecto con varios de los planetas de la carta de ambos, en el caso de Catherine con el Sol, la Luna, Marte, Saturno y también de la de William con la Luna, Marte y con Saturno.
Marte es el planeta al que se lo conecta con la agresión, los golpes, e los accidentes, la presión, el estrés, la angustia, y es corregente en la carta de matrimonio de la casa IV, el final de las cosas, Venus el regente de esa misma casa, la del fin, está opuesto a Saturno, como ya habíamos hecho notar, que rige de la VII I-la casa de las circunstancias que rodean a la muerte- en este caso, del matrimonio y el anareta en la carta de William.
Los aspectos de esta carta muy lamentablemente no auguran un buen final para este matrimonio y presagianun grave peligro para los príncipes. Ya no hay astrólogos para aconsejar a la realeza?
Patricia Kesselman
27 de abril 2011

